Infografia explicativa en donde nos detallan el proceso de medición de una carrera y la razón por la cual nuestro GPS nunca coincide con la distancia oficial de la carrera.
Díario de entrenamientos, anécdotas, noticias, curiosidades y carreras de un corredor popular.
miércoles, 15 de abril de 2015
martes, 14 de abril de 2015
Que pasaria si todo el mundo corriera? #IfEverybodyRan
Me ha encantado esta publicidad de Mizuno.
Pero me ha gustado mucho más esta respuesta
Pero me ha gustado mucho más esta respuesta
jueves, 9 de abril de 2015
Los grandes momentos de correr un maratón
La vivencia de correr un maratón va mucho más allá de la simple carrera. Es
una larga sucesión de acontecimientos que hace que la prueba en si sea uno de
los acontecimientos sobre los que pivota la vida de un corredor durante
semanas.
Hemos de reconocer que en general somos muy flipados con este tema y que de tanto correr en ello magnificamos el acontecimiento en si a dimensiones épicas, y hay que reconocer que eso MOLA UN PUTO HUEVO. Nos pasamos imaginándonos y visualizando momentos épicos durante semanas y eso es impagable, ya que nos genera grandes momentos personales muy íntimos, muy satisfactorios y gratis.
Esos momentos de estar entrenando e imaginar esa entrada en meta logrando nuestro objetivo, imaginándonos como entraremos, la música de fondo, la familia animando, las lagrimas en los ojos.... Y eso solo entrenando. Yo he tenido momentos tan vividos en los entrenamientos de hacérseme un nudo en la garganta de lo potente de la sensación.
Luego uno de momentos previos más guapos de la liturgia runner, que por lo que comento con los amigos a todos nos gustan mucho, es el momento feria del corredor y recogida del dorsal. Normalmente en grandes espacios repletos de corredores, muchísima gente en haciéndose fotos, llegando en grupos, el consultar las listas para ver nuestro numero, la retirada de la camiseta y la bolsa del corredor, son momentos intensos ya que estamos rodeados de un ambiente muy atlético y porque sabemos que todos los que están allí tienen sensaciones similares a las nuestras, un ambiente muy de hermandad, de comunidad.
Aparte por supuesto del paseo por la feria toda llena de zapatillas stands de otros maratones por todo el mundo, marcas, tiendas, recuerdos, merchadising, zona de fotos, y un larguísimo numero de actividades runner. Siempre que voy a una buena feria del corredor salgo de buen humor.
Luego esta mi preferido, que el momento salida, cuando estamos todos hombro con hombro ya de corto esperando que de una puta vez suene el disparo y nos pongamos al lio. Esos momentos previos a mi me parecen la leche, la concentración de los corredores, los saltitos, los que levantan las manos porque así creen que pillaran antes la señal del GPS.
Es un momento en el que me gusta mirar a mi alrededor y ver literalmente cientos de caras todas fijas en un mismo punto y sabiendo que todos estamos a la espera de lo mismo, para saber qué es lo que se sienta hay que esta hay, y si encima puedes hacerlo rodeado de algún amigo no hay nada mejor. Algunos de los abrazos más sinceros y llenos de sentimiento los he tenido hay en ese último momento antes de empezar una carrera.
Y luego está la llegada a meta, y este creo que es uno de los momentos más sobrevalorados del maratón. Será porque siempre llego follado a meta y no tengo fuerzas para expresar o sentir nada que no sea el irresistible deseo de parar de correr y recuperar. Ya luego si, cuando te das cuenta que has llegado que lo has conseguido, pues si, pero vamos la meta suele ser un momento bastante solitario, esos metros entre la meta y los primeros puestos de recuperación son de vacio mental y corporal hasta que se empieza a recuperar el control completo del cuerpo.
A pesar de todo y por todo esto, correr un maratón mola mucho por todo lo que nos da y todo los que nos deja en el zurrón personal. Creo que por eso la mayoría de nosotros repetimos. Y seguiremos repitiendo hasta que el cuerpo aguante. :D
Hemos de reconocer que en general somos muy flipados con este tema y que de tanto correr en ello magnificamos el acontecimiento en si a dimensiones épicas, y hay que reconocer que eso MOLA UN PUTO HUEVO. Nos pasamos imaginándonos y visualizando momentos épicos durante semanas y eso es impagable, ya que nos genera grandes momentos personales muy íntimos, muy satisfactorios y gratis.
Esos momentos de estar entrenando e imaginar esa entrada en meta logrando nuestro objetivo, imaginándonos como entraremos, la música de fondo, la familia animando, las lagrimas en los ojos.... Y eso solo entrenando. Yo he tenido momentos tan vividos en los entrenamientos de hacérseme un nudo en la garganta de lo potente de la sensación.
Luego uno de momentos previos más guapos de la liturgia runner, que por lo que comento con los amigos a todos nos gustan mucho, es el momento feria del corredor y recogida del dorsal. Normalmente en grandes espacios repletos de corredores, muchísima gente en haciéndose fotos, llegando en grupos, el consultar las listas para ver nuestro numero, la retirada de la camiseta y la bolsa del corredor, son momentos intensos ya que estamos rodeados de un ambiente muy atlético y porque sabemos que todos los que están allí tienen sensaciones similares a las nuestras, un ambiente muy de hermandad, de comunidad.
Aparte por supuesto del paseo por la feria toda llena de zapatillas stands de otros maratones por todo el mundo, marcas, tiendas, recuerdos, merchadising, zona de fotos, y un larguísimo numero de actividades runner. Siempre que voy a una buena feria del corredor salgo de buen humor.
Luego esta mi preferido, que el momento salida, cuando estamos todos hombro con hombro ya de corto esperando que de una puta vez suene el disparo y nos pongamos al lio. Esos momentos previos a mi me parecen la leche, la concentración de los corredores, los saltitos, los que levantan las manos porque así creen que pillaran antes la señal del GPS.
Es un momento en el que me gusta mirar a mi alrededor y ver literalmente cientos de caras todas fijas en un mismo punto y sabiendo que todos estamos a la espera de lo mismo, para saber qué es lo que se sienta hay que esta hay, y si encima puedes hacerlo rodeado de algún amigo no hay nada mejor. Algunos de los abrazos más sinceros y llenos de sentimiento los he tenido hay en ese último momento antes de empezar una carrera.
Y luego está la llegada a meta, y este creo que es uno de los momentos más sobrevalorados del maratón. Será porque siempre llego follado a meta y no tengo fuerzas para expresar o sentir nada que no sea el irresistible deseo de parar de correr y recuperar. Ya luego si, cuando te das cuenta que has llegado que lo has conseguido, pues si, pero vamos la meta suele ser un momento bastante solitario, esos metros entre la meta y los primeros puestos de recuperación son de vacio mental y corporal hasta que se empieza a recuperar el control completo del cuerpo.
A pesar de todo y por todo esto, correr un maratón mola mucho por todo lo que nos da y todo los que nos deja en el zurrón personal. Creo que por eso la mayoría de nosotros repetimos. Y seguiremos repitiendo hasta que el cuerpo aguante. :D
martes, 7 de abril de 2015
Conferencia: Tapering, estrategia de carrera y preparación mental para el maratón
Interesantisima conferencia (1 hora) sobre las ultimas semanas de cara al maratón. Util, interesante y muy practica.
miércoles, 1 de abril de 2015
The Ingenuous Choice - Mountain Running with Anton Krupicka
La verdad es que siempre me ha caido bien
Anton Krupicka, su rollo melenudo y minimalista le distingue muy bien del resto de corredores de primera linea del trail y me transmite una sensación de tio tranquilo y buena persona.
Aquí os dejo este buen video para que os pique un poco para salir a correr esta Semana Santa por le monte o donde por se tercie. :)
Aquí os dejo este buen video para que os pique un poco para salir a correr esta Semana Santa por le monte o donde por se tercie. :)
martes, 31 de marzo de 2015
Maratón de Madrid 2015. Estrategia para correr con calor.
Ahora que todos estamos con los cálculos del tiempo que podemos hacer en el Rock 'n' Roll Madrid Maratón
me he puesto a pensar seriamente en el plan de carrera que quiero seguir y me estan entrando seria dudas de cara a la carrera.
La climatología extremadamente benigna que vamos a tener esta Semana Santa con temperaturas de 25º en Madrid, me preocupan mucho puesto que afrontar los 42 km con este calor es una prueba muy dura que multiplica la trampas que pueden aparecer en el camino.
Sé que la climatología puede cambiar rápidamente en primavera y que el día del maratón podría hasta nevar, pero me da la sensación de que este año va a tocarnos lidiar con sol y con temperaturas altas el día de la carrera y de ahí que me prepare para lo peor y que comparta con vosotros esta entrada en la que hablaré de correr con calor.
Lo primero de cara a al maratón es reforzar la conciencia de beber mucho y bien en todos los avituallamientos. Con sol y con calor la perdida de fluidos es mucho mayor y las pájaras y problemas musculares pueden ser mucho más severos, por lo que no se puede descuidar ni una. Hay que beber en todos los puestos aunque suponga una pérdida de tiempo o tener que bajar el ritmo.
Y esto no es teoría runner, esto lo padecí en mis propias carnes en el Mapoma de 2010, en donde el calor apretó de lo lindo y me dió el pajarón de mi vida a 2 km de meta. Dicho incidente me supuso en vez de entrar en 3:30 hacerlo en 3:49, casi 20 minutos tarde en hacer los últimos dos kilómetros por los calambres en la piernas y el parón de la pájara. Así que recordarlo, a beber mucho y bien.
Lo segundo es llevar cubierta la cabeza. Parece mentira pero una gorra hace mucho bien corriendo con calor, aparte os servirá para poderla humedecer y refrigerar la sesera en carrera, ayudándonos a bajar un poco la temperatura.
No tengáis miedo a mojaros. A mi me sienta muy bien mojar las piernas cuando van muy petadas. Dejo caer agua desde la cintura hacia las piernas humedeciendo glúteos y piernas y la verdad es que me ha ayudado mucho en momentos de andar muscularmente muy justo.
Y por otro lado está el replantear la estrategia de los geles. En vez de dos, unos en el 15 y otro en el 30 tomare uno cada 10 km, para que el aporte de carburante sea mayor y compense la mayor pérdida de sales por el sudor.
Finalmente lo que hay que tener en muy en cuenta el día de la carrera es que si hace mucho calor hay que pensar en rebajar muy seriamente los objetivos de marca. Correr al límite con mucho calor puede resultar peligroso y si no conocemos nuestro cuerpo muy bien podemos terminar llevándonos un susto.
Así que la cosa es seguir entrenando a tope pero con la cabeza puesta en que tal vez tengamos que ajustar los planes el día de la carrera en función del día que nos encontremos.
Por favor hermanos, sed conscientes y cuidadosos con ese tema, porque aunque parezca una tontería puede terminar siendo peligroso.
La climatología extremadamente benigna que vamos a tener esta Semana Santa con temperaturas de 25º en Madrid, me preocupan mucho puesto que afrontar los 42 km con este calor es una prueba muy dura que multiplica la trampas que pueden aparecer en el camino.
Sé que la climatología puede cambiar rápidamente en primavera y que el día del maratón podría hasta nevar, pero me da la sensación de que este año va a tocarnos lidiar con sol y con temperaturas altas el día de la carrera y de ahí que me prepare para lo peor y que comparta con vosotros esta entrada en la que hablaré de correr con calor.
Lo primero de cara a al maratón es reforzar la conciencia de beber mucho y bien en todos los avituallamientos. Con sol y con calor la perdida de fluidos es mucho mayor y las pájaras y problemas musculares pueden ser mucho más severos, por lo que no se puede descuidar ni una. Hay que beber en todos los puestos aunque suponga una pérdida de tiempo o tener que bajar el ritmo.
Y esto no es teoría runner, esto lo padecí en mis propias carnes en el Mapoma de 2010, en donde el calor apretó de lo lindo y me dió el pajarón de mi vida a 2 km de meta. Dicho incidente me supuso en vez de entrar en 3:30 hacerlo en 3:49, casi 20 minutos tarde en hacer los últimos dos kilómetros por los calambres en la piernas y el parón de la pájara. Así que recordarlo, a beber mucho y bien.
Lo segundo es llevar cubierta la cabeza. Parece mentira pero una gorra hace mucho bien corriendo con calor, aparte os servirá para poderla humedecer y refrigerar la sesera en carrera, ayudándonos a bajar un poco la temperatura.
No tengáis miedo a mojaros. A mi me sienta muy bien mojar las piernas cuando van muy petadas. Dejo caer agua desde la cintura hacia las piernas humedeciendo glúteos y piernas y la verdad es que me ha ayudado mucho en momentos de andar muscularmente muy justo.
Y por otro lado está el replantear la estrategia de los geles. En vez de dos, unos en el 15 y otro en el 30 tomare uno cada 10 km, para que el aporte de carburante sea mayor y compense la mayor pérdida de sales por el sudor.
Finalmente lo que hay que tener en muy en cuenta el día de la carrera es que si hace mucho calor hay que pensar en rebajar muy seriamente los objetivos de marca. Correr al límite con mucho calor puede resultar peligroso y si no conocemos nuestro cuerpo muy bien podemos terminar llevándonos un susto.
Así que la cosa es seguir entrenando a tope pero con la cabeza puesta en que tal vez tengamos que ajustar los planes el día de la carrera en función del día que nos encontremos.
Por favor hermanos, sed conscientes y cuidadosos con ese tema, porque aunque parezca una tontería puede terminar siendo peligroso.
lunes, 30 de marzo de 2015
Crónica de la Media Maratón Villa de Madrid 2015
El pasado domingo 29 de marzo se disputo en Madrid la ya clásica Media Maratón Asics Villa de Madrid, ya que es ya en su XV edición una de las medias maratones más populosas de Europa con más de 20.000 corredores en linea de salida segun la organización y casi 16.000 en meta según resultados publicados.
Supongo que las cifras de venta de dorsales estarían un poco exageradas por la organización puesto que una tasa de abandono cercana al 20% como sería el caso me parece extremadamente elevada, así que supondremos que los organizadores se dejaron llevar por el entusiasmo cuando pregonaban las cifras de participación.
Otro tema a comentar antes de centrarnos en la carrera propiamente dicho es el grave incidente que se produjo la noche del viernes al sábado en el que un grupo de ladrones se coló en las instalaciones de la feria del corredor y se llevaron gran cantidad de material deportivo, destrozando stands y poniendo en peligro la entrega de dorsales para muchísimos corredores.
A pesar de todo la organización se sobrepuso y pudo terminar de dar servicio a los corredores entregando los dorsales y pudiéndonos poner a todos en la línea de salida. Quiero felicitar a los organizadores de la agrupación AD Marathon por tirar hacia adelante en un momento tan complicado y poder dar el pistoletazo de salida a la carrera, aparte por supuesto de darle todo mi animo a los pequeño empresarios que con mucho esfuerzo estaban en la feria y que no solo vieron desbaratadas sus esperanzas de hacer negocio sino que sufrieron un grave perjuicio económico por la pérdida de materiales. Mucho ánimo.
Porque tras la tormenta llega la calma y el domingo amaneció el día perfecto para correr por Madrid, una mañana con temperatura agradable de 10º a las 7:45 en la zona de Retiro, con el cielo despejado, sin viento y espléndidamente primaveral.
El paseo que me di por la zona antes de la carrera ya de corto y en tirantes fue una maravilla, buen ambiente atlético en la zona de ropero y un continuo reguero de corredores con sus camisetas naranjas andando por el parque entre el ropero y la salida.
He de comentar que no utilice el ropero puesto que había aparcado cerca de la zona de meta y no preveía necesitar nada una vez terminada la carrera, pero cuando pase por la zona vi todo bastante organizado y a la gente entregando sus bolsas de forma ordenada y sin aglomeraciones.
Corredores por todas partes dándose sus últimos retoques al dorsal, el reflex, quedadas múltiples, fotos y muchas, muchas selfies. Todo muy correcto.
La zona de salida muy bien organizada. Los corrales de salida bien ordenados y delimitados. He de reconocer que al ser de los afortunados que puede acreditar una buena marca y estaba en un cajón muy cerca de los primeros por lo que no sufrí aglomeraciones para entrar y me situé en buen sitio sin problema.
Destacar la muy lamentable actitud de muchos listillos y espabilaos que saltando las vallas e ignorando a los jóvenes voluntarios de las entradas de los cajones se colaban allí donde sus marcas, piernas y cojones no les facilitaron la entrada. Muchos fueron los que vi colándose y en sus caras se reflejaban una alegría que contrastaba con la cara de asco, pena y decepción de aquellos que estábamos allí por meritos propios.
No obstante el día era tan bueno y el ambiente tan vibrante que rápidamente deje de pensar en ello y ya me sumergí en mi propio ritual de salida, el gps, la concentración, saltitos, golpes en las piernas para ponerlas a punto y como caballo de carreras tenso a la espera del pistoletazo de salida.
Todo listo y tras un respetoso y respetado minuto de silencio por las víctimas del accidente aéreo de la compañía Germanwings en los Alpes, se escucho, sin preámbulo alguno, el pistoletazo de salida.
Salida cuesta arriba por la calle Alcalá, con el sol de frente y con cierta dificultad a la hora de adelantar y situarme. El plan de carrera era engancharme a los globos de 1:25 hasta el kilometro 8 y a partir de ese momento decidir que hacer, así que poco a podo me fui situando y ya en el giro de Velázquez estaba donde quería. Cómodo, con buen ritmo y sin sufrir, aunque estaba claro puesto que la cuesta, el sol y la gente había molestado a los pacers lo mismo que al resto de corredores y los dos primeros km se firmaron a ritmos lentos de 4'20'' y 4'15'' respectivamente.
Ya a partir de ese puntos y ayudados por las rampas favorables del km 3 y 4 nos ponemos a ritmo y la verdad es que he de reconocer que iba disfrutando. El grupo era amplio y se corría sin problema, iba asentado al ritmo y no había ninguna señal de alarma que me indicase nada raro.
Tan cómodo iba que en la larga cuesta arriba que va del 4 al 8 y casi sin darme cuenta adelanté a los globos y aplicando la siempre valida sentencia de "De perdidos al río" deje que mis piernas me llevasen al ritmo que quisiesen, siempre con cierto grado de tensión y evitando en todo momento quedarme cortado.
Ritmos clavados a 4 y todo perfecto. En Plaza de Castilla el recorrido da un respiro para recuperar la respiración y volver a pillar velocidad. Integrado detrás de un grupo de 3 corredores de un club manchego me pongo a hacer la goma y me engancho a sus ritmos de 3'50''.
Van cayendo los kilómetros cuesta abajo y parece que sigo sin cansarme. En el 15 me tomo el gel y tras beber agua y con el Retiro al final de la calle sigo apretando y me engancho a un corredor de con la camiseta de Bikila que nos pasa por la derecha.
Ya muchas de las caras que me rodean me suenan de otras carreras y de compartir ritmos. La verdad es que a ciertos tiempos somos más o menos los de siempre. Pero era un día en el que llevaba un plus de fuerza en las alforjas y lo aproveche, el km 18 justo antes de empezar con las rampas finales de la carrera lo hice a 3'35''.
Alfonso XII y la subida de Alcalá se cobraron su renta de tiempo frenándome a 4', pero ya tenía en la cabeza que si apretaba entraría en meta por debajo de 1:24:00, así que lo di todo, apreté el ritmo, recordé entrenamientos, cuestas, sprines y todo lo que me había llevado a estar allí.
La entrada en el Retiro ya un poco justo, pero al ser cuesta abajo apreté al máximo logrando el objetivo personal de bajar de 1:24, era el mejor de los escenarios planificados. Una buena carrera, una gran marca, excelentes sensaciones en carrera y sobretodo un saco lleno de confianza de cara al maratón de dentro de un mes.
La salida de la carrera cómoda. Un agua, un gatorade y una medallita más para la colección. Me encantan las medallas y lamento profundamente que no las den más a menudo en las carreras. Imagino que será un elemento caro para dar a todos los corredores, pero yo he de decir que me encantan y las guardo con muchísimo cariño y creo que por lo menos todas las medias deberían de dar.
Como podéis ver el balance final de la carrera ha sido muy positivo. A nivel organizativo no le puedo poner ni un pero, aunque he de reconocer que ya les pido poco a las carreras y me suelo organizar por mi cuenta, a nivel de día ni una sola excusa y a nivel personal con sobresaliente, así que otra vez más esta prueba me ha traído un montón de cosas buenas.
El año que viene, y ya irán 8, volveré a estar en la salida seguro. :)
Supongo que las cifras de venta de dorsales estarían un poco exageradas por la organización puesto que una tasa de abandono cercana al 20% como sería el caso me parece extremadamente elevada, así que supondremos que los organizadores se dejaron llevar por el entusiasmo cuando pregonaban las cifras de participación.
Otro tema a comentar antes de centrarnos en la carrera propiamente dicho es el grave incidente que se produjo la noche del viernes al sábado en el que un grupo de ladrones se coló en las instalaciones de la feria del corredor y se llevaron gran cantidad de material deportivo, destrozando stands y poniendo en peligro la entrega de dorsales para muchísimos corredores.
A pesar de todo la organización se sobrepuso y pudo terminar de dar servicio a los corredores entregando los dorsales y pudiéndonos poner a todos en la línea de salida. Quiero felicitar a los organizadores de la agrupación AD Marathon por tirar hacia adelante en un momento tan complicado y poder dar el pistoletazo de salida a la carrera, aparte por supuesto de darle todo mi animo a los pequeño empresarios que con mucho esfuerzo estaban en la feria y que no solo vieron desbaratadas sus esperanzas de hacer negocio sino que sufrieron un grave perjuicio económico por la pérdida de materiales. Mucho ánimo.
Porque tras la tormenta llega la calma y el domingo amaneció el día perfecto para correr por Madrid, una mañana con temperatura agradable de 10º a las 7:45 en la zona de Retiro, con el cielo despejado, sin viento y espléndidamente primaveral.
El paseo que me di por la zona antes de la carrera ya de corto y en tirantes fue una maravilla, buen ambiente atlético en la zona de ropero y un continuo reguero de corredores con sus camisetas naranjas andando por el parque entre el ropero y la salida.
He de comentar que no utilice el ropero puesto que había aparcado cerca de la zona de meta y no preveía necesitar nada una vez terminada la carrera, pero cuando pase por la zona vi todo bastante organizado y a la gente entregando sus bolsas de forma ordenada y sin aglomeraciones.
Corredores por todas partes dándose sus últimos retoques al dorsal, el reflex, quedadas múltiples, fotos y muchas, muchas selfies. Todo muy correcto.
La zona de salida muy bien organizada. Los corrales de salida bien ordenados y delimitados. He de reconocer que al ser de los afortunados que puede acreditar una buena marca y estaba en un cajón muy cerca de los primeros por lo que no sufrí aglomeraciones para entrar y me situé en buen sitio sin problema.
Destacar la muy lamentable actitud de muchos listillos y espabilaos que saltando las vallas e ignorando a los jóvenes voluntarios de las entradas de los cajones se colaban allí donde sus marcas, piernas y cojones no les facilitaron la entrada. Muchos fueron los que vi colándose y en sus caras se reflejaban una alegría que contrastaba con la cara de asco, pena y decepción de aquellos que estábamos allí por meritos propios.
No obstante el día era tan bueno y el ambiente tan vibrante que rápidamente deje de pensar en ello y ya me sumergí en mi propio ritual de salida, el gps, la concentración, saltitos, golpes en las piernas para ponerlas a punto y como caballo de carreras tenso a la espera del pistoletazo de salida.
Todo listo y tras un respetoso y respetado minuto de silencio por las víctimas del accidente aéreo de la compañía Germanwings en los Alpes, se escucho, sin preámbulo alguno, el pistoletazo de salida.
Salida cuesta arriba por la calle Alcalá, con el sol de frente y con cierta dificultad a la hora de adelantar y situarme. El plan de carrera era engancharme a los globos de 1:25 hasta el kilometro 8 y a partir de ese momento decidir que hacer, así que poco a podo me fui situando y ya en el giro de Velázquez estaba donde quería. Cómodo, con buen ritmo y sin sufrir, aunque estaba claro puesto que la cuesta, el sol y la gente había molestado a los pacers lo mismo que al resto de corredores y los dos primeros km se firmaron a ritmos lentos de 4'20'' y 4'15'' respectivamente.
Ya a partir de ese puntos y ayudados por las rampas favorables del km 3 y 4 nos ponemos a ritmo y la verdad es que he de reconocer que iba disfrutando. El grupo era amplio y se corría sin problema, iba asentado al ritmo y no había ninguna señal de alarma que me indicase nada raro.
Tan cómodo iba que en la larga cuesta arriba que va del 4 al 8 y casi sin darme cuenta adelanté a los globos y aplicando la siempre valida sentencia de "De perdidos al río" deje que mis piernas me llevasen al ritmo que quisiesen, siempre con cierto grado de tensión y evitando en todo momento quedarme cortado.
Ritmos clavados a 4 y todo perfecto. En Plaza de Castilla el recorrido da un respiro para recuperar la respiración y volver a pillar velocidad. Integrado detrás de un grupo de 3 corredores de un club manchego me pongo a hacer la goma y me engancho a sus ritmos de 3'50''.
Van cayendo los kilómetros cuesta abajo y parece que sigo sin cansarme. En el 15 me tomo el gel y tras beber agua y con el Retiro al final de la calle sigo apretando y me engancho a un corredor de con la camiseta de Bikila que nos pasa por la derecha.
Ya muchas de las caras que me rodean me suenan de otras carreras y de compartir ritmos. La verdad es que a ciertos tiempos somos más o menos los de siempre. Pero era un día en el que llevaba un plus de fuerza en las alforjas y lo aproveche, el km 18 justo antes de empezar con las rampas finales de la carrera lo hice a 3'35''.
Alfonso XII y la subida de Alcalá se cobraron su renta de tiempo frenándome a 4', pero ya tenía en la cabeza que si apretaba entraría en meta por debajo de 1:24:00, así que lo di todo, apreté el ritmo, recordé entrenamientos, cuestas, sprines y todo lo que me había llevado a estar allí.
La entrada en el Retiro ya un poco justo, pero al ser cuesta abajo apreté al máximo logrando el objetivo personal de bajar de 1:24, era el mejor de los escenarios planificados. Una buena carrera, una gran marca, excelentes sensaciones en carrera y sobretodo un saco lleno de confianza de cara al maratón de dentro de un mes.
La salida de la carrera cómoda. Un agua, un gatorade y una medallita más para la colección. Me encantan las medallas y lamento profundamente que no las den más a menudo en las carreras. Imagino que será un elemento caro para dar a todos los corredores, pero yo he de decir que me encantan y las guardo con muchísimo cariño y creo que por lo menos todas las medias deberían de dar.
Como podéis ver el balance final de la carrera ha sido muy positivo. A nivel organizativo no le puedo poner ni un pero, aunque he de reconocer que ya les pido poco a las carreras y me suelo organizar por mi cuenta, a nivel de día ni una sola excusa y a nivel personal con sobresaliente, así que otra vez más esta prueba me ha traído un montón de cosas buenas.
El año que viene, y ya irán 8, volveré a estar en la salida seguro. :)
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